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Estrella Roja: el campeón de los Balcanes

En el año 1991, el Estrella Roja de Belgrado se proclamó Campeón de Europa al ganar al Olympique de Marsella, y Campeón de la Copa Intercontinental al golear por 3 a 0 al Colo-Colo chileno, aunando en un mismo equipo a futbolistas en plena madurez como eran Belodedici (26), Stosic (26), Pancev (27), Stojanovic (25) o Binic (30) y a la última gran generación de futbolistas balcánicos antes de la escisión de la antigua Yugoslavia como eran Prosinecki (22), Jugovic (22), Mihajlovic (22 ) o Savicevic (24).

Por desgracia, y al igual que ocurriera con dos grandísimas generaciones como el Wünderteam austríaco de la década de los 30 o los Magiares Mágicos de Hungría, un conflicto armado fue el culpable de la disgregación de Yugoslavia como país y supuso el fin prematuro de una generación que quizás hubiera podido marcar una época.

Con el estallido del conflicto de los Balcanes, el Estrella Roja se desmanteló en apenas dos temporadas tras conquistar Copa de Europa e Intercontinental en 1991.

Partido cortesía del canal FutbolForeverVHS

¿Cómo jugaba el Estrella Roja campeón de Europa?

A pesar de ser un equipo tremendamente técnico y lleno de calidad, el Estrella Roja que asombró al mundo entero en la Copa de Europa 1990-1991 y la Copa Intercontinental se mostró principalmente como un equipo contragolpeador.

El Estrella Roja de Ljupko Petrovic se basaba en un sistema 1-5-3-2 que solía defender en bloque medio-bajo dejando descolgados a Pancev y Binic, que caía al costado derecho, transformando el 1-5-3-2 en un 1-5-4-1.

Once tipo del Estrella Roja Campeón de Europa
Once tipo del Estrella Roja Campeón de Europa: Stojanovic, Belodedici, Marovic, Mihajlovic, Sabanadzovic, Najdoski, Savicevic, Jugovic, Prosinecki, Binic y Pancev.

En defensa, no tenían reparos en replegar hasta el borde de su área, formando con su línea de cuatro defensores más Belodedici y los tres centrocampistas por delante, con Pancev y Binic a la espera de contragolpe.

Cuando Belodedici se veía obligado a salir al corte o se proyectaba en ataque mediante una conducción del balón desde atrás, El jugador encargado de vigilar el espacio libre dejado era el central del lado por el que salía el líbero.

Buena prueba de su poderío aéreo fue el partido de vuelta en la Copa de Europa contra el Rangers escocés, donde recibieron un buen número de centros y en contadas ocasiones los escoceses fueron capaces de rematar a portería.

En el medio, Savicevic, Jugovic y Prosinecki formaban un centro del campo repleto de calidad técnica pero que ponía su esfuerzo físico al servicio del equipo cuando les tocaba defender.

Como norma general, la presión que realizaban era escalonada y sólo el jugador más cercano al balón era el que presionaba de forma agresiva, quedando siempre uno o dos jugadores en las cercanías por si el rival conseguía salir de dicha presión.

En el repliegue defensivo, los jugadores más ofensivos gozaban de ciertas «libertades» para no defender: mientras Pancev y Binic se desconectaban de la faceta defensiva, únicamente el jugador más cercano al balón era el que realizaba la presión tras pérdida, siendo los otros dos medios los encargados de tapar líneas de pase mientras replegaban.

Además el Estrella Roja ponía en práctica, aunque no de un modo tan marcado, la reducción de espacios que unos años antes se había observado en el AC Milan de Arrigo Sacchi (aunque el conjunto balcánico no utilizaba tan a menudo el recurso del fuera de juego).

Pero sin duda la pieza clave del sistema defensivo del Estrella Roja de Belgrado fue Miodrag Belodedici (posteriormente jugador del Valencia CF) y que realizaba a la perfección las funciones de hombre libre que en su día tenían asignadas Franco Baresi en el AC Milan o Armando Picchi en el Inter de Milan. Su posicionamiento táctico era casi impecable, llegando a las coberturas con velocidad y saliendo con el balón controlado con mucha elegancia y potencia.

Un ataque que enamoraba al mundo del fútbol

Y si en defensa el Estrella Roja era un equipo muy solvente y sólido, en ataque se mostraba como un equipo temible, siendo el contragolpe su principal arma ofensiva pero sin miedo a la hora de mostrarse como un equipo activo.

El eje sobre el que se desarrollaba todo el caudal ofensivo del equipo balcánico era el formado por Savicevic, Jugovic y Prosinecki en el centro del campo, siendo ayudados especialmente por Sinisa Mihajlovic desde la defensa y por Darko Pancev y Dragisa Binic por delante.

Siendo Jugovic quizás el jugador más posicional del trío de centrocampistas, las peligrosas transiciones ofensivas eran cosa de Savicevic y Prosinecki. No obstante, Jugovic aparecía en muchas ocasiones llegando desde la segunda línea para sumar otro efectivo más al ataque rojiblanco.

Estrella Roja Vs Bayern Munich (Vuelta de las semifinales de Copa de Europa 1990-1991)

Además, la movilidad y el intercambio de posiciones entre los tres centrocampistas eran continuos, lo cual generaba mucho dinamismo ofensivo en el conjunto balcánico y frecuentes desajustes defensivos en el rival. Como muestra de esto, baste ver el recital ofensivo que dieron Savicevic y Prosinecki en la vuelta de las semifinales de la Copa de Europa frente al Bayern Munich.

Si un «pero» le podemos poner a este gran equipo es que, como ocurría en la escuela balcánica, en determinados momentos de los partidos sus jugadores se mostraban un tanto anárquicos, y fruto de ello a punto estuvo el Bayern Munich de alcanzar la final de la Copa de Europa tras igualar el 1-2 de la ida, aunque gracias a la calidad y al orgullo y empuje balcánicos, el Estrella Roja lograría anotar el 2-2 a escasos instantes del final, asegurando su plaza en la final.

El fin del «Orgullo de los Balcanes»

Como ocurriera con el Wünderteam austríaco y los Magiares Mágicos de Hungría, un conflicto armado supuso el principio del fin de la gran escuela balcánica, y tras el estallido de la Tercera Guerra de los Balcanes (también conocida como Guerra Yugoslava), el Estrella Roja comenzó a desmantelarse.

En la temporada 91/92, Stosic se marchó camino Mallorca, Juric ficharía por el Celta de Vigo y Prosinecki ficharía como gran estrella por el Real Madrid.

Al año siguiente, 92/93, Lukic ficharía por el Atlético de Madrid, Belodedici se marcharía al Valencia, Jugovic ficharía por la Sampdoria italiana, Sinisa Mihajlovic se iría a la Roma, Pancev haría lo propio fichando por el Inter de Milan y Najdoski se marcharía al Valladolid.

En total, seis de los principales jugadores que formaron el esqueleto del Campeón de Europa se habían marchado en apenas dos años, confirmando así el desmantelamiento de un equipo que estaba llamado a dominar el fútbol Europeo.

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