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PIEZAS CLAVE: La Alemania de Franz Beckenbauer

En la década de los 70, Franz Beckenbauer cambió para siempre el concepto de líbero, convirtiendo dicha figura en algo más que un «coche escoba» que se ocupaba de salir al corte cuando su defensa era sobrepasada.

«El Kaiser», como sería conocido por su jerarquía en el campo, formaría parte de la poderosa selección de Alemania que derrotó a la «Naranja Mecánica» de Johan Cruyff, y del Bayern Munich que dominaría con puño de hierro a nivel de clubes en el viejo continente.

Beckenbauer ganó todos los títulos posibles durante su carrera como jugador.
Franz Beckenbauer, «El Kaiser» y muro del Bayern Munich y la selección alemana de los años 70

La figura tradicional del líbero

Aunque la figura del líbero había nacido años atrás, sería en los años dorados del catenaccio (con el Inter de Milan de Helenio Herrera y el AC Milan de Nereo Rocco) cuando viviría su pleno apogeo, especialmente en las figuras de Armando Picchi, en la zaga integrista, y de Cesare Maldini en la defensa rossonera.

Por aquella época, el líbero era el encargado de barrer todos los ataques que la defensa que no lograba repeler. Sin embargo, «El Kaiser» predefiniría para siempre el rol del líbero y revolucionaría la táctica ofensiva.

La figura de «El Kaiser»

Baste decir que Franz Beckenbauer fue galardonando una vez con el Balón de bronce, dos veces con el Balón de Plata y dos veces con el Balón de oro, para darse cuenta de la dimensión futbolística que tuvo durante su carrera deportiva (títulos de clubes y selección aparte).

Ya en el mundial de Inglaterra en 1966, Beckenbauer formó parte de la defensa germana, y aunque perdieron la final contra la anfitriona, Inglaterra, el equipo teutón sólo encajaría seis goles durante el torneo, siendo cuatro de ellos en la final ante los ingleses.

Como emblema de su equipo, el poderoso Bayern Munich, Beckenbauer fue campeón de la Copa de Europa tres veces de forma consecutiva, siendo la primera de ellas la final de infausto recuerdo para los aficionados del Atlético de Madrid que, tras empatar a 1 vieron como el Bayern les endosaba un contundente 4 a 0 dos días después.

Vídeo cortesía de MatigolVidz

La visión de juego que tenía Beckenbauer, y el golpeo de balón tan preciso, hacían de sus pases en largo un arma poderosa a la hora de iniciar el juego alemán. Además, «El Kaiser» poseía una excelente habilidad técnica para conducir el balón, y era frecuente verle salir desde su zona defensiva con el balón controlado para romper las líneas defensivas.

El valor de la figura del líbero

Para darle a la figura del líbero la importancia que se merece debemos entender primero qué significó esa posición tras la aparición de Franz Beckenbauer.

En primer lugar, Beckenbauer convirtió al líbero en el eje sobre el cual giraba el juego ofensivo tanto de su equipo, el Bayern Munich, como de su selección, Alemania. Curiosamente, entre los años 1966 y 1990, tan sólo dos selecciones de las que llegaron a disputar finales de Copa del Mundo jugaron sin la figura del líbero: Brasil en 1970 y Argentina en 1978 (y entre 1994 y 2018, ninguna).

También, debemos observar que existía un gran número de equipos (principalmente británicos) que rehusaban utilizar la figura del líbero por el riesgo que suponía a la hora de utilizar el fuera de juego. Sin embargo, el dominio táctico que tenía Beckenbauer de esa posición, le convirtieron, posiblemente, en el mejor líbero de la historia.

Además de su innegable calidad sobre el terreno de juego, Beckenbauer era todo pundonor tal y como demostró en el mundial de 1970 jugando toda la prórroga con el hombro dislocado y su brazo en cabestrillo.

El gran duelo del mundial de Alemania

En 1974, en el mundial celebrado en Alemania Federal, la selección encabezada por Beckenbauer no realizó una primera fase demasiado positiva, clasificando como segunda de grupo. Sin embargo el combinado bávaro llegaría hasta la final, donde se enfrentaría ante la que se había hecho merecedora del calificativo de favorita al título: la Holanda de Rinus Michels y Johan Cruyff.

Alemania era la vigente campeona de Europa, título conquistado en 1972 y Franz Beckenbauer se convirtió en aquel mismo año en el primer defensa en ganar el Balón de Oro. Por su parte, Cruyff venía de ganar la Copa de Europa con el Ajax y era la extensión en el terreno de juego de su entrenador, Rinus Michels.

Pese a que Cruyff se encargó de forzar un penalti nada más arrancar el partido, Beckenbauer supo reponerse y lideró a su selección para remontar el marcador y terminar alzando el título de campeones del mundo ante su afición.

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